Medidas preventivas de seguridad en Garachico por la retirada de amianto en las obras del antiguo colegio San Isidoro

Garachico

El Ayuntamiento de Garachico pide a los vecinos y empresas del entorno más cercano al antiguo colegio de San Isidoro, situado entre la avenida marítima y la calle Esteban de Ponte, que mantengan cerradas las ventanas mientras se ejecuten los trabajos de retirada de las cubiertas de fibrocemento del inmueble, que contienen amianto, un material cancerígeno por inhalación de fragmentos. La recomendación durará «entre 10 y 15 días», pero «solo de lunes a viernes entre las 8:00 y las 12:00 horas, que es cuando se estará trabajando con el fibrocemento».

El alcalde José Heriberto González subraya que aunque la medida no es obligatoria, ya que actuará una empresa especializada «con todas las garantías», el consistorio ha optado por hacer este llamamiento a los residentes en el entorno más inmediato «para reducir los riesgos». También se recomienda no pasear por la zona en el horario de los trabajos.

El peligro de inhalación del material de las planchas de fibrocemento se produce sólo cuando este material se fractura. «Digamos que existe apenas un 1% de posibilidades de que una plancha se rompa, sus fragmentos se dispersen y lleguen a alguna vivienda, pero queremos ser lo más prudentes y transparentes posible», aseguró.

«Hemos querido tomar todas las precauciones y, por eso, nos reunimos con los vecinos y negocios del entorno más cercano al inmueble para que estén informados de los trabajos y contribuyan a reducir los riesgos», recalcó al alcalde.

Esta recomendación no implica el cierre de los negocios y sólo deberá aplicarse alrededor del edificio y en el horario de retirada de las planchas, de 8:00 a 12:00 horas para interferir lo menos posible en la actividad comercial y de restauración.

El mandatario local recuerda que el consistorio no tenía conocimiento de la existencia de planchas de fibrocemento bajo el tejado, una circunstancia que se descubrió cuando se hicieron las primeras comprobaciones para la obra de reforma del inmueble, que dejará de ser la escuela de música y se convertirá en un centro de formación con aulas homologadas. Los trabajos de reforma, que incluyen un ascensor, tienen un presupuesto de unos 400.000 euros, financiados en un 90% por el Cabildo.

La prevención se repetirá con el edificio de la Fast

El alcalde garachiquense avanza también que estas medidas de prevención tendrán que repetirse, «durante más tiempo», cuando se acometan las obras de retirada de la gran cubierta de fibrocemento del antiguo empaquetado de plátanos de  la Fast. La superficie a eliminar es mucho mayor en el caso del futuro centro cultural de la Fast, «pero la ventaja es que se trata de una edificación más aislada, que tiene menos inmuebles alrededor», explica José Heriberto González.

Fuente: El Día / Fotografía: Daute Digital