Los Silos cerró el Festival Internacional del Cuento con Antonio Malpica y la ronda de narradores

Los Silos

La villa de Los Silos se despidió ayer sábado de la vigésimo segunda edición de su Festival Internacional del Cuento con un día lleno de actividades y espectáculos para todos los públicos, que tuvieron su broche de oro con la tradicional ronda de narradores.

El patio del antiguo convento de San Sebastián acogió anoche el último espectáculo del Festival, en el que la gran mayoría de los narradores participantes fueron pasando por el escenario, contando cada uno de ellos un cuento. En esta última sesión se recogió la esencia del festival de cada año, con los diferentes acentos y estilos de narrar de los que han sido los protagonistas estos días en Los Silos.

La popularidad de este acto, que se realiza año tras año para poner punto final al certamen, hizo que las entradas para el mismo fueran las primeras en agotarse como en cada edición, dejando como estampa un patio conventual del siglo XVII abarrotado de público.

Antes de la ronda de narradores, el Festival del Cuento despidió su edición de 2017 con la conferencia de clausura, un acto con entrada libre al que la organización invitó al escritor mexicano Antonio Malpica, quien cerró el Festival con su conferencia El galofreo en la escritura: esteroides para la labor creativa. Malpica explicó que ‘galofreo’ es el término más parecido a la traducción de ‘galumphing’, una palabra creada por Lewis Carroll y que, según el mexicano, se puede aplicar entre otras cosas para “ese momento en el que te sientes tan feliz que crees que podrías conquistar el mundo si te lo propusieras. “Si la gente se empeñara más en galofrar que en ganar dinero, otro gallo nos cantaría en este mundo hecho pelotas”, aseguró.

Antonio Malpica nació en Ciudad de México en 1967. En 1989 terminó la carrera de Ingeniería en Computación en la UNAM, pero pronto se dio cuenta de que lo hacía más feliz contar historias, así que empezó a hacer teatro con su hermano Javier. En 2001 publicó su primera novela para grandes, El impostor; y la primera para chicos, Las mejores alas. Tiene varias novelas infantiles y juveniles publicadas y ha recibido diversos reconocimientos por ellas, como el Premio Gran Angular de Novela Juvenil El Barco de Vapor y el Premio Internacional Norma de Literatura Infantil y Juvenil. Formó parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde el 2013 hasta el 2015, año en que obtiene el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil.

Entre la clausura y la ronda de narradores todavía hubo tiempo este sábado para disfrutar de varios espectáculos. Entre ellos, los Balcones de cuentos, donde varios invitados contaron historias desde balcones particulares, acompañados en esta ocasión por la Tuna de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna.